Si tienes más de 55 años —o te preocupa la audición de alguien cercano—, este test de menos de 2 minutos te ayudará a descubrir si hay cambios que merece la pena comprobar.
Antes de empezar, una cosa importante:
Esto no es una audiometría y no hay respuestas correctas ni incorrectas.
No vamos a pedirte que escuches pitidos ni que sepas nada sobre decibelios o frecuencias. Solo vamos a preguntarte por situaciones que forman parte del día a día.
Responde pensando en lo que ocurre realmente, no en lo que crees que debería ocurrir.
Al terminar recibirás un informe personalizado con lo que reflejan tus respuestas y qué sería recomendable hacer a partir de ahí.